El béisbol5 no surgió de un laboratorio deportivo. Nació en las esquinas y los solares de Cuba. Durante generaciones, los niños cubanos jugaron al "cuatro esquinas" con una pelota de goma y sin más implementos que las manos y los pies. Ese juego callejero, sencillo y veloz, fue la semilla de lo que hoy es una disciplina oficial.
En 2017, la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC) tomó esa tradición cubana y la convirtió en un deporte reglamentado: cinco jugadores por equipo, una sola pelota, sin guantes ni bates, velocidad pura y defensa intuitiva. Ese mismo año, La Habana acogió el primer evento oficial de béisbol5, con la participación de equipos universitarios cubanos. El equipo de la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física, dirigido por Reinaldo Batista, ganó la primera medalla de oro de la historia de la disciplina.
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Si hay un país que ha definido el estándar competitivo del béisbol5, es Cuba. Desde la creación oficial de la disciplina, los cuatro campeonatos mundiales celebrados —tanto en categoría absoluta como juvenil— han terminado con oro cubano.El palmarés es contundente: México 2022 (adulto), Turquía 2023 (juvenil), Hong Kong 2024 (adulto) y México 2025 (juvenil). En todos, Cuba subió a lo más alto del podio. En el ranking mundial de la WBSC, Cuba acumula 5 827 puntos, una cifra que ningún otro país ha alcanzado. Japón, segundo en la lista, suma 4 385 puntos, una diferencia de más de 1 400 unidades.
La influencia cubana va más allá de los títulos. Entrenadores y jugadores de la isla han participado en la definición de reglas, estándares de cancha y programas de desarrollo. Briandy Molina, una de las figuras más reconocidas del béisbol5 mundial, ha llevado clínicas y talleres a varios continentes. Su frase resume el vínculo: "El béisbol5 es lo mejor que me ha pasado".
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En el Campeonato Panamericano Juvenil que se disputa en el Domo Bolivariano de Barquisimeto, Venezuela, la selección cubana ha ratificado su condición de favorita. Dirigidos por Sergio Arturo Pérez, los juveniles cubanos suman cuatro victorias en cuatro salidas.
El debut fue arrollador. Ante Argentina y República Dominicana, Cuba se impuso con doble nocaut en ambos partidos (13-0, 14-1 y 13-1, 14-0). El mediocampista Yandro Moracén brilló en esa jornada inicial, mientras que el torpedero Lázaro Díaz se destacó con el guante y el bate.
El segundo día trajo la misma cosecha con matices distintos. Frente a Perú, un monólogo ofensivo: 2-0 con parciales de 14-0 y 23-0, y un Lázaro Díaz imparable, con una actuación perfecta de 8-8. Pero ante Venezuela, el anfitrión, el partido exigió carácter. Cuba perdió el primer set 6-7, lastrada por desatenciones defensivas y una ofensiva menos precisa, mientras el público local empujaba a los suyos. Lejos de amilanarse, los cubanos empataron en el segundo set y cerraron el tercero con autoridad (6-3, 5-0). El utility Rafael Correa, con 12-11 a la ofensiva, fue clave en la remontada.
"Ese juego contra Venezuela estuvo intenso. Ellos lo hicieron mejor y nos ganaron el primer set. Pero la unión del grupo y el aporte de todos, tanto en ofensiva como defensa, nos permitió imponernos", declaró Correa a JIT.
El 16 de octubre se disputa la última fecha de eliminación del torneo. Cuba se medirá a México y Puerto Rico en un doble compromiso que definirá su posición de cara a la fase final. Con cuatro salidas invictas, el equipo buscará cerrar la ronda eliminatoria con paso perfecto.
El sábado, ya con los clasificados definidos, se jugarán los partidos por las posiciones del podio. La meta declarada por los propios jugadores es clara: regresar a Cuba con la medalla de oro.
La bicampeona mundial juvenil Adis Yudith Espinel lo expresó sin rodeos: "Vamos a ir juego tras juego, aprovechando nuestra excelente preparación y las dificultades del rival. Queremos estar en la final y aspiramos a ganar este primer torneo panamericano juvenil, que igualmente nos sirve como preparación para los Juegos Olímpicos de la Juventud, en Dakar".
El Panamericano Juvenil no es un fin en sí mismo. En 2026, el béisbol5 hará su debut olímpico en los Juegos de la Juventud de Dakar, como único deporte mixto por equipos del programa. Cuba, que ha ganado todo lo que se ha propuesto en esta disciplina, quiere estar allí.
De las cuatro esquinas de un solar habanero al Domo Bolivariano de Barquisimeto. De un juego de niños a una disciplina olímpica. Cuba no solo practica el béisbol5: lo inventó, lo exportó y lo domina. Este sábado, en la ronda de medallas, los juveniles cubanos intentarán sumar otro capítulo a una historia que empezó en la calle y que hoy se escribe en los diamantes del mundo.

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