miércoles, 6 de diciembre de 2023

Martí: ser cultos y libres

La patria, es un himno,  palmas convertidas en novias, heroísmo y entrega por el amor a la libertad, autoctonía de la Cuba natural y vaporosa, pero  la Patria, es también universal, y lo resume en una frase que perdura:  Patria es humanidad...

Julio Cesar Sánchez Guerra en Exclusivo 21/10/2023
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José Martí natalicio
Martí comprende desde muy temprano el valor de la historia, la cultura y el pasado. (Tomada de Granma)

Ya desde los pupitres de los estudiantes, su maestro Mendive, le enseña a sus alumnos sobre un mapa, la marcha de los acontecimientos en la  iniciada lucha de los campos orientales. Entonces escucharía  Martí, las palabras,  La Demajagua, Bayamo, Cauto. No es casual que en su primer soneto de combate, la geografía ya trae el amor a la libertad:   

“Cuanto de negro la opresión encierra. / Del ancho Cauto a la Escambraica sierra, / Ruge el cañón, y al bélico estampido, / El bárbaro opresor, estremecido, / Gime, solloza, y tímido se aterra”  

Es el ancho Cauto quien lo inspira, el mismo río que tiene por brazo al Contramaestre que sería otro nombre de la historia de la Patria. Ya en España, en calidad de deportado, les recuerda a los españoles que si España quemó a Sagunto, pues los cubanos también tuvieron el valor de quemar a Bayamo.

Martí comprende desde muy temprano el valor de la historia, la cultura  y el pasado  Por eso, cuando funda el Partido Revolucionario Cubano y se abren las páginas del periódico Patria, toma interés por publicar la letra y música del himno de Bayamo. Este ya había sido publicado el 27 de octubre de 1868 en las páginas del periódico El Cubano Libre, pero ha pasado mucho tiempo y Martí,  no quiere que se olvide el himno de Bayamo. Pide al músico Agramonte su ayuda, y pone en el coro de los cubanos, el canto de combate y redención

 

Y ese amor tremendo a la Patria y sus lecciones de heroísmo, lo hace sabiendo que es hijo de la naturaleza y la cultura. Un par de breves versos, guardan el misterio de su vocación integradora: Arte soy entre las artes / en los montes, monte soy.   Así se representa la grandeza y humildad del poeta y patriota, que es hijo del arte, la historia, la cultura; y al mismo tiempo, del monte, naturaleza y armonía que nos trasciende.

La patria, es un himno,  palmas convertidas en novias, heroísmo y entrega por el amor a la libertad, autoctonía de la Cuba natural y vaporosa, pero  la Patria, es también universal, y lo resume en una frase que perdura: Patria es humanidad.

Con ello indica que no hay culturas superiores, que el hombre es el mismo en todas partes, que no hay más razas que el hombre capaz del odio y del amor. Dilema que lo asume en dos pensamientos poderosos en su artículo Maestros Ambulantes: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre”

La cultura es un arma contra toda forma de ignorancia o hegemonía, y por tanto, fundamento de liberación humana. Pero  el ejercicio de la razón debe ser prudente porque debe ir acompañada de la bondad y compasión  que implica respetar al otro.

¿Y qué importancia puede tener  hoy Martí para la cultura cubana? Ahora que las familias emigran buscando un sueño en otro lugar, que médicos y maestros emigran a donde los ingresos personales le permitan mejor respiro; ahora que los paradigmas  y utopías emigran desde la subjetividad a otras latitudes de pensamiento; José Martí sigue anunciando la existencia posible  del misterio que recoge su poema Águila Blanca: alma que vuela al sol, y destrozada cada mañana por el verdugo , intenta siempre el vuelo, aunque sea  un Prometeo que devuelve al buitre sus entrañas.  Y es que no pierde el Apóstol la fe en el hombre y en la vida; por eso es el puente unitivo de todos los cubanos.

Cuando unas horas antes de caer en Dos Ríos, lanza  aquella certeza de sacrificio:   Por Cuba, estoy dispuesto a dejarme clavar en la cruz,  y cuando por la Patria muere, sabía el Apóstol que moría, por la humanidad entera.                                                   


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Julio Cesar Sánchez Guerra

Pinero de corazón. Pilonero de nacimiento. Cubano 100 por ciento. También vengo de todas partes y hacia todas partes voy. Practicante ferviente de la fe martiana. Apasionado por la historia, la filosofía y la poesía.


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